La vida en el filo

Cuando tenía veinte años me atropelló un coche y, además de causarme heridas en las piernas, tuve graves lesiones en la cabeza, que acabó, junto con mi cuerpo, bajo el coche, de forma que recibí un golpe en el lado derecho de la cabeza, probablemente, con el cárter del motor, haciendo que chocara con el…

El arte de andar

Aunque tengo poca concepción de lo que es andar, ya que no lo he hecho durante casi quince años, recuerdo vivamente los esfuerzos que hacía en los ocho años previos a romperme la columna y el perder totalmente esta capacidad. A la edad de veinte años fui arrollado por un coche mientras montaba en bicicleta,…