La trinidad de la salud y el curarse

31 de julio de 2015

Hace cuatro años escribí un post llamado “Mis Tres Grandes Maestros”, haciendo referencia a aquellos que me familiarizaron con las tres esferas de la vida: la “esfera espiritual”, la “esfera terrenal” y la “esfera humana”. Ahora me gustaría profundizar en la esfera humana para incluir lo que he llamado “la trinidad de la salud y el curarse” e introducir dos nuevos maestros.

Cuando empecé la terapia RBA (Rehabilitación Biomecánica Avanzada), su creador y profesor, Leonid Blyum, me familiarizó con el conocimiento superior de la naturaleza del cuerpo humano y me enseñó que curar un cuerpo dañado por una lesión espinal era una posibilidad real a pesar de que los médicos insistían que era imposible, por lo menos, bajo su punto de vista, ¡hasta que los científicos descubran cómo reparar la médula espinal! Las mejoras que he logrado durante estos 14 años, me han demostrado que el daño nervioso no es un impedimento a la hora de recuperarse y que abordando la esencia biomecánica del cuerpo, es posible mejorar el problema de la paraplejia. El problema de la paraplejia es serio, la merma física del cuerpo, dada a la condición, exhaustiva y el trabajo necesario para curar dicha condición, enorme pero después de todos estos años, continúo haciendo mejoras significativas y predecibles en la estructura y la función de mi cuerpo mediante la terapia RBA. Poco a poco hacemos revivir a mi cuerpo y, de manera paulatina pero eficiente, mejoramos la calidad de mi cuerpo y todo para ser capaz de llevar las riendas de mi vida.

La biomecánica es la base de la paraplejia y es un componente esencial de todas nuestras condiciones físicas y de nuestra salud en general. A pesar de todo, si deseamos ver la salud de manera totalmente hostil, debemos considerar otros dos aspectos. Primero, la nutrición y segundo, nuestro bienestar psicológico. Siempre he comido bastante bien o por lo menos en comparación con muchas personas y, a pesar de las dificultades de mi vida, siempre he seguido a delante y me he mantenido cuerdo así que ninguno de esos aspectos de mi salud han sido un impedimento para mi trabajo terapéutico y mi recuperación de la médula espinal. Dicho esto, para adquirir el máximo beneficio de mi trabajo terapéutico, y de mi vida en general, he buscado entender de verdad la nutrición, mejorar mi dieta y disfrutar de la comida al máximo y para entender y mejorar mis luchas emocionales o psicológicas.

Durante muchos años he hecho lo que estaba en mi mano para vivir de comida exclusivamente natural e integral y de una dieta que es tradicional básicamente. He echado un vistazo a algún libro de recetas para buscar ideas pero nunca he tenido ningún libro y tampoco he querido uno de todas maneras aunque siempre me las he arreglado para cocinar comidas desde cero. Estaba muy contento con mi dieta que casi nunca contenía productos industriales aunque recientemente Sally Fallon, miembro y presidenta de la fundación Weston A. Price me ha abierto los ojos. Weston Price fue un dentista en los años 30 que se dio cuenta de que la salud del mundo occidental estaba en declive, algo que él mismo observó por el aumento de caries, dientes torcidos y dientes apiñados. También se dio cuenta de que cuando las sociedades tradicionales que nunca han conocido casos de caries u otras anomalías dentales se veían obligadas a consumir alimentos industrializados de occidente, sus dientes se pudrían y las generaciones futuras nacían con caras estrechas y dientes apiñados. Durante al menos 100 años ha habido un declive constante en el valor nutricional de la dieta occidental.

Sally Fallon ensalza las virtudes de los alimentos de origen animal por su alto contenido nutricional y la importancia de la grasa animal descartando el mito de que es mala para nosotros. Toda investigación que ha sugerido alguna vez que la grasa animal es mala y que los aceites vegetales son buenos ha sido financiada por la misma industria que quiere promover el consumo de los aceites vegetales de agricultura industrial. También cree en la importancia de la leche cruda siendo un alimento completo lleno de enzimas vivas. Al pasteurizar la leche se matan muchas de las enzimas que son beneficiosas y la leche no puede considerarse un alimento completo y se le atribuyen muchas enfermedades y alergias. La leche cruda, por el contrario, dice ella, no sólo no causa ninguno de estos problemas si no que se ha usado para curar muchas enfermedades. Cuando habla de la “lácteo-fermentación” como una manera de preservar verduras y fruta a la vez que se incrementan sus vitaminas y su contenido y también una manera de hacer bebidas sin alcohol, me hizo darme cuenta de la poca vida que tienen los productos alimenticios de hoy en día. La gran escala a la que los alimentos se producen significa que toda vida debe ser extinguida en su manufacturación de lo contrario sería imposible mantener el estándar de calidad y la vida útil del producto.

Como individuos que preparamos y cocinamos nuestra propia comida, siempre buscamos mejorar nuestra dieta comiendo comida altamente nutritiva pero no es tan fácil cuando queremos integrarnos en la sociedad. Me gusta cenar en casa de los niños donde trabajo los domingos pero tengo que aceptar que las patatas van a estar asadas en aceite vegetal; un aceite poliinsaturado que es inestable a altas temperaturas y, por lo tanto, no solamente inestable para asar, además es tóxico para el cuerpo. También tengo que aceptar que compren patatas baratas cuyo crecimiento ha sido forzado con fertilizantes artificiales y cuya salud ha sido sometida a herbicidas y pesticidas. Y qué decir de la calidad de las demás verduras y la carne. En cuanto a los pudding; no me molesta mucho la crema pero ¡el aceite vegetal adulterado que se usa como sustituto de la crema es prácticamente venenoso! Estoy muy agradecido por esa única comida social que tengo cada semana y creo que los esfuerzos que hago para comer bien a mi manera, contrarrestan de sobra la poca calidad de la comida de la cena. Es una pena que, como sociedad, no despertamos y nos damos cuenta de la importancia de la buena calidad de una comida altamente nutritiva. Entender que una dieta saludable es importante no es tan difícil cuando conoces los hechos; entender nuestra salud psicológica, por otro lado, no es siempre fácil. A lo largo de los dos años pasados, he llegado a comprender cómo las experiencias desde una edad temprana, incluso tan temprana como para tener siquiera memoria de esas experiencias, puede tener un efecto profundo y duradero a lo largo de nuestra vida adulta. Las experiencias traumáticas hacen que la mente se quiebre para poder sobrevivir a la experiencia. Las experiencias emocionales del trauma se quiebran y se entierran en el subconsciente y la persona desarrolla estrategias de supervivencia para mantener la fisura. A medida que pasa el tiempo esto forma lo que llamamos nuestra personalidad, es como si todos viviésemos traumatizados y buscando de alguna manera nuestro camino de vuelta a casa.

Siempre he hablado de lo que paso, para quedarme parapléjico, como un accidente pero los accidentes no suceden sin más, tienen sus raíces en nuestra personalidad y están tan afincados en esas experiencias que han moldeado nuestra vida basadas en el trauma. En mi lucha personal de entender esta parte de mi vida, me he topado con el trabajo de Franz Rupert y su teoría sobre el trauma me ha parecido muy reveladora y me ha ayudado a aclararme mucho lo que había comprendido por mí mismo durante estos años. No he probado su método de la constelación como un método terapéutico de abordar nuestro propio trauma pero la oportunidad de hacerlo puede presentarse pronto con un especialista.

Cuando escuchas a Franz Rupert es fácil creer que todos los problemas de salud son consecuencia de un trauma. Cuando escuchas a Sally Fallon, esos problemas son consecuencia de una pobre alimentación y cuando escuchas a Leonid Blyum, es fácil creer que todos provienen de una biomecánica escasa. En lo que a mí y a otros minusválidos que practican la terapia RBA respecta, los problemas biomecánicos superan al resto pero eso no quiere decir que no sea importante tratar nuestra salud nutricional y nuestra salud mental. Puede que las ideas de Franz Rupert no sean para todos pero os animo a que echéis un vistazo a Sally Fallon y escuchar lo que tiene que decir sobre la comida y la nutrición. Os recomiendo totalmente su presentación en DVD y su libro, ambos titulados “Nourishing Traditional Diets”.

Para acabar me gustaría agradecer a mi terapeuta personal, a quien contrato para que me ayude con mi terapia RBA, por presentarme el trabajo de Sally Fallon y Franz Rupert y por ayudarme a desarrollar mis pensamientos sobre “La Trinidad de la salud y el curarse”.

Entrada al blog original: https://spinalroots.wordpress.com/2015/07/

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